
Quizá por eso me costaba tanto en el colegio y en la universidad: ¡todo eran bloques de texto sin imágenes! Estos diccionarios visuales lo cambian todo. Pienso en imágenes, no en palabras. El formato al estilo de Instagram, con imágenes para CADA palabra, encaja exactamente con mi forma de pensar. Ahora sí recuerdo lo que aprendo, en vez de olvidarlo todo a los cinco minutos.
